Guía de contratación de abogados: bufetes y especialidades

Lo que necesitas saber sobre Abogados al llamar por teléfono

Guía de contratación de abogados: bufetes y especialidades
Todas las personas en algún momento de su vida tienen que recurrir a un abogado por asesoramiento legal, representación o por alguna situación desafortunada que involucre la participación de un letrado. Sin embargo, la abogacía consta de muchas ramas y especialidades que requieren diferentes tratamientos según el inconveniente que tengamos, como puede ser desde un simple problema con nuestro vecino por ruidos hasta un intento de homicidio. Según el caso y si no contamos con algún abogado conocido o recomendado, una buena alternativa es consultar un buen bufete de abogados que cuente con profesionales en diferentes especialidades para mayor seguridad.

Como dijimos anteriormente se puede recurrir en una primera instancia a un abogado recomendado por un amigo o algún abogado generalista que nos brinde algún asesoramiento legal, siempre y cuando el problema que tengamos no presente demasiada complejidad, en caso contrario lo mejor es recurrir a un bufete de abogados y llegado el caso cabe hacernos la siguiente pregunta: ¿cómo seleccionamos el mejor bufete que se adapte a nuestro problema? A continuación tenemos algunos consejos que pueden aclarar un poco más este dilema.

Antes de realizar cualquier gasto monetario es importante evaluar nuestro problema, es decir, tenemos que determinar si el problema en cuestión se trata de algo común sin mucha relevancia o si por el contrario es algo que implica la intervención de uno a varios letrados con diferentes especialidades en diversas ramas de la abogacía como pueden ser por ejemplo los juicios civiles y testamentos.

En el caso de contar con los servicios de un bufete de abogados tenemos la ventaja de que nuestro problema va a ser visto desde diferentes ópticas por diferentes profesionales. Es importante que en la primera llamada cuente un resumen elaborado, claro y concreto de su caso, así como preparar todo tipo de información (documentos, recibos, etc.) que puedan tener que ver con el caso junto con todas las preguntas o dudas que tenga al respecto, luego, el abogado decidirá cuál de todos los elementos que llevamos serán de importancia o no para el proceso jurídico. Las respuestas, la atención y comprensión que reciba por parte del abogado en un primer contacto son señales importantes para evaluar si estamos dejando nuestro caso en buenas manos.

A la hora de elegir una firma para que trate nuestro problema es importante seleccionar aquellos bufetes con amplia experiencia en la rama a la se aplica nuestro asunto, y una vez elegido el bufete comprobar si el mismo puede dedicarle el tiempo que sea necesario a nuestro caso y obtener así un resultado favorable o conveniente. Otro aspecto muy importante que se debe tener en cuenta a la hora de elegir un bufete son los activos humanos y materiales con que cuenta la firma, es decir, el personal y medios de investigación que llevará a cabo el trabajo lo más eficientemente posible; además, es importante saber si la firma ha tenido experiencia en manejar tipos de casos como el nuestro y con qué resultados.

Es importante establecer una relación con nuestro abogado para saber cómo va a ser la dinámica del proceso y ver el seguimiento del caso para comprobar si avanza o no. La relación que establecemos con nuestro abogado se puede comparar con aquella que tenemos con nuestro médico personal, es decir, que necesitamos contar con alguien de confianza para que nos dé el mejor consejo según el problema que se presente. Bajo ningún concepto permita que su caso pase de un abogado a otro.

Es recomendable en la mayoría de los casos contar con un bufete de abogados que sea relativamente nuevo y que cuente con buenas referencias de otros profesionales que contratar los servicios de un bufete famoso y alto perfil, ya que en este último caso este tipo de firmas son muy costosas y tratan con muchos casos a la vez, por lo que esto se traduce en poco tiempo que le puedan prestar para atender su caso.

Una vez que decidimos contar con los servicios de un bufete de abogados es muy importante realizar o establecer un acuerdo escrito entre nosotros y el bufete donde se dejen expresados claramente todos los servicios que vamos a contratar, el costo del proceso y las responsabilidades de cada una de las partes.

Hay que tener en cuenta que una vez que se inician los procesos legales de cualquier índole estos llevan un tiempo prudencial para llegar a un resultado, por lo que hay que estar preparados para esperar todo el tiempo que sea necesario, y según el caso, por ejemplo en un divorcio, hay que estar preparados para exponer o aportar episodios de nuestra vida privada que en muchas ocasiones pueden ser procesos de gran carga emocional.

No está de más recordar que bajo ningún punto de vista debe mentir ni ocultar datos a su abogado, el letrado necesita saber la verdad para poder armar una estrategia o para contestar a otra parte, como puede ser en el caso de un divorcio, o para que también el profesional decida si debe aceptar su caso o no.

Hay que tener siempre presente que el profesional que contratemos es un ser humano como cualquier otro con una vida normal y está de nuestro lado, y que no se convierte en nuestro enemigo cuando los procesos judiciales no marchan a nuestro favor. El “enemigo” es la otra parte involucrada.

Otro punto que no es menos importante aclarar es que sea cual sea el caso el involucrado tiene que asistir personalmente a la consulta, no enviar a otra persona en representación. En última instancia, asista acompañado a la cita con el abogado.

Dentro de los procesos de comunicación con nuestros abogados es indispensable contar con una vía de contacto fluida e instantánea como lo es el teléfono. Llamando a los números publicados se asegura un asesoramiento acorde a sus necesidades, reduciendo los tiempos de gestión legal que tanto entorpecen los casos. Los mejores bufetes y despachos de abogados están esperando su llamada para brindarle un verdadero servicio en materia de leyes y abogacía.